Demoré. Sí, demoré esta rendición que podría haber realizado el año pasado. Es la última. Y, de alguna manera, significa un fin. Un fin que no tenía ganas de asumir.
Tengo presente que estamos trabajando en un nuevo proyecto, pero a este le tenemos mucho cariño.
Fue nuestra primera experiencia. Intensa en todas sus etapas:
Moitsa pidiéndonos un proyecto que tenga que ver con el agua…
Lorena y yo, en un desayuno en Café Martínez, esperando los audios de Andrés para armar el presupuesto.
Las inundaciones que impidieron empezar a tiempo.
La organización necesaria para que finalmente llegara la primera remesa de fondos.
Enseñarles a los docentes a juntar comprobantes y llevar las cuentas prolijamente.
La contratación de 25 empleados para que llevaran adelante los trabajos.
La compra de la camioneta…
El tractor.
Los frutales y núcleos de abejas.
Todas las herramientas.
La siembra y la cosecha.
Y mucha distancia entre nosotros y ellos…
Y la preparación de informes jajajaja. Vicente Viciconte, mil gracias por la paciencia y por enseñarnos a realizarlos adecuadamente. Me parece que al final aprendimos 😉
Entonces, solo me queda decirles millón de gracias, palabras que no me parecen suficientes para representar todo lo que este proyecto significa para la EPGCBII Nº3 (CEREC) y para nosotras.
Lucila Calp
(nota de agradecimiento a la Fundación Louis Dreyfus por el aporte realizado para el desarrollo de las actividades agropecuarias en el CEREC)


