Fuimos y volvimos… (2014)

Y nos morimos de calor… JAJAJA
Los chicos son un encanto, estaban súper emocionados que llegaban las madrinas.
El equipo docente forma una verdadera familia. Viven de lunes a viernes en unas casas que en realidad son habitaciones… Los fines de semana vuelven con sus familias a Castelli (80km), Saenz Peña (180km), Quitilipi (200km) y ¡Corrientes 320km)!
La escuela se encuentra en el Paraje Olla Quebrada que es como un pueblo con casas muyyyyy dispersas (pueden verse algunas desde la escuela). NO TIENEN AGUA. Así que vamos a intentar conseguirla. Para eso hay que hacer un pozo y llevar el agua a la escuela, y si se puede, que también accedan los vecinos. Hablamos con el intendente y comprometió la mano de obra… Como no tienen agua, despachan a los chicos después del almuerzo. Hace mucho calor.
Dos anécdotas de cómo se manejan:
1. almuerzo: se sientan todos en una mesa laaarrrrga. Sirven los platos pero nadie tiene cuchara para empezar a comer hasta que el último no esté servido. De esa manera, comen todos a la vez y pueden repetir –si alcanza– todos a la vez también. Cuando estuvimos no hubo para todos. Y como estaban las madrinas, fueron más chicos que nunca. Tuvieron que desempolvar platos… No tienen vasos, no hay nada para tomar.
2. salida del aula: la maestra se para en la puerta con la palma abierta. Los chicos salen y van depositando en su mano los lápices. Cuando vuelven a entrar al aula, la maestra se los da. Única manera de que los chicos tengan lápiz para hacer las tareas.
La sala de jardín fue inaugurada este año. Es preciosa. Tienen un montón de cosas. Pero pusieron las puertas con las bisagras del lado exterior, así que no faltó el imbécil que las pudo abrir para hacer desmanes. Ahora le soldaron una cadena y la cierran con candado. El edificio de la escuela tiene rejas en todas las ventanas, chicos flacos pueden pasar y hacer vandalismo pero por suerte no pueden llevarse mucho. Habría que cruzar hierros para que esto tampoco ocurra.
No tienen mucho presentismo. Así que abocaremos todos nuestros esfuerzos para hacer que la escuela sea un lugar a dónde ir. Que tengan agua, comida y útiles.
Un video y dvds no vendrían nada mal… Tienen una tele minúscula en la que miran PAKA PAKA en los recreos.
Las cocineras son un sueño, tres mujeres que van desde la mañana temprano para darles el desayuno y preparar el almuerzo. ¡Comimos unas tortas fritas espectaculares! (fue el postre del viernes). Una de ellas, incluso, no tiene a ningún hijo en la escuela. Pero va porque asume que sus nietos irán algún día. Y eso que tiene 40 años… Se llama Ester, Estercita le dicen todos, y me pidió colchones y camas.
Lucila Calp

1 comentario en “Fuimos y volvimos… (2014)”

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