Acerco
Nuestros Orígenes
En agosto de 2005, un grupo de mujeres a las que no les sobra el tiempo pero que sí tenían ganas de aportar un granito de arena para el bien de la comunidad, ante la situación de extrema precariedad de las escuelas del interior del país, decidimos acercar nuestra mano a la escuela primaria Nº 322 de Pampa del Indio, Chaco.
Comenzamos enviando comestibles y elementos de educación solicitados por su director.
Y decidimos empezar tan lejos porque es muy fácil encontrar personas que acompañan a quienes se encuentran a la vuelta de la esquina, pero muy difícil pensar que más allá también necesitan ayuda.
Cuando viajamos por primera vez al lugar, y estableciendo comunicación directa con la comunidad Qom, nos dimos cuenta de la extrema pobreza en que vivían estas familias. Esta población está lejos de ciudades importantes y sólo recibían nuestra colaboración para seguir viviendo y tener alguna esperanza aunque les faltara luz, agua y no tuvieran posibilidad de trabajo.
Casas de adobe, enfermedades crónicas como el mal de Chagas –endémico en el norte argentino– que afecta a más del 50 % de la población, falta de agua para higiene y consumo, y, obviamente, desnutrición infantil que se combatía solo con la asistencia a las escuelas donde realmente iban más a comer que a estudiar.
En ese momento nos dimos cuenta de que no alcanzaba con enviar alimentos, útiles y todo lo que necesitaban pedagógicamente, sino que había que involucrarse con proyectos más eficientes y que dieran realmente un cambio a sus vidas.
Así fue como en el 2009, con manos que se nos acercaron, logramos llevar el agua potable hasta una comunidad: un trabajo conjunto donde los hombres Qom aportaban la mano de obra y nosotros los materiales para un recorrido de 5 km de caños desde un canal. Hecho trascendente que realmente generó cambios en la población del lugar.
También nos acercamos al Hospital Dante Tardelli de Pampa del Indio para conocer las necesidades de la región y acompañar, en la medida de nuestras posibilidades, sus necesidades.
Luego, en el año 2011 con más manos que nos donaron los materiales y donde los padres de los alumnos también pusieron la mano de obra, construimos una escuelita de dos salones para el Anexo II de la escuela primaria Nº 993 de Cancha Larga.
Al mismo tiempo, incursionamos en posibilitarles oportunidades de salida laboral: implementamos tres costureros para las mujeres (con el equipamiento de máquinas de coser, telaslanas, agujas…) y un ladrillar para los hombres.
Si bien hemos tenido tanto éxitos como fracasos en algunos proyectos, todo fue enseñanza para mejorar nuestro accionar. Nada nos detuvo y seguimos adelante, ya que las caritas de los niños y las mujeres de la comunidad y, por qué no decirlo, también las caras ajadas y tristes y sin esperanzas de los hombres de estas comunidades tan alejadas, siempre nos empujaron a seguir.
Comenzamos autodenominándonos “Hermanos Tobas’’ y sumamos manos para seguir apoyando tanto a la EGB Nº 322, al Anexo II de la EGB Nº 993 Cancha Larga, a la Escuela Nº 711 del Paraje Tres Lagunas (a 25km de Pampa del Indio) y a la comunidad Qom del Lote 21.
En el año 2014 nos asociamos como miembros de APAER –Asociación Padrinos de Escuelas Rurales– puesto que habíamos cumplido con los objetivos que nos planteamos en las escuelas de Pampa del Indio, y nos asignaron una primera escuela en el Impenetrable Chaqueño (¡nos mandaron más lejos todavía!): la EPP Nº 855 Paraje Olla Quebrada.
Conociendo nuestra capacidad de trabajo, nos pidieron colaboración al año siguiente (2015) para la EPP Nº 1061 del Paraje Víbora Blanca, ambas escuelas ubicadas en el interfluvio Teuco-Bermejito, Municipalidad de El Espinillo, comunidad Qom en su totalidad. Estas ecuelas respetan su idioma de origen, sus costumbres y creencias, los niños llegan a la escuela sin hablar el español y es allí donde lo aprenden.
Ya acostumbradas a estar en contacto con la situación sanitaria de la región de nuestras escuelas, conocimos a los doctores Diego Castro (de la comunidad Qom) y Carlos Fabre que asisten a unos diez mil pobladores del El Espinillo. Con manos abiertas reciben lo que conseguimos mandarles.
Porque ganas nos sobran, durante un año acompañamos a los padrinos de las escuelas Nº 1070 del Paraje El Simbolar y Nº 1037 del Paraje Paso Sosa. Cada vez que un grupo de nosotros viajaba a visitar escuelas, el que se quedaba en Buenos Aires nos pedía: “no vuelvan con otra escuela más…” No siempre pudimos cumplirlo…
En el año 2016, el destino nos llevó a conocer el CEREC (hoy EPGCBII Nº3) Centro Educativo Rural de nivel secundario en el Paraje El Colchón.
Allí nos encontramos con una comunidad Qom muy comprometida con la educación de sus hijos que, además, es la primera escuela de Gestión Comunitaria Bilingüe Intercultural Indígena de la zona (solo hay cuatro de estas escuelas en toda la provincia del Chaco).
Encontramos una comunidad que desea mejorar, tanto padres, como alumnos y docentes.
Por esto es que apostamos allí nuestra colaboración, ayudando también a romper con la alta deserción escolar del nivel secundario. Les propusimos un viaje de estudios a Buenos Aires a aquellos que terminaran el quinto año del secundario, y, en cuatro años, se incrementó un 400% la cantidad de egresados.
Como esta escuela es cercana a la población de Villa Río Bermejito (15km), nos pusimos en contacto con el Hospital del lugar para conocer sus necesidades y acercarles, también, nuestra mano.
Como las manos se siguen acercando, desde el 2018 también acompañamos la gestión de la EPP Nº 290 del Paraje Manantiales.
Y así fue como seguimos creciendo…